Helado de Ricotta y Frambuesa
Deléitate con un capricho delicioso y saludable con este helado de Ricotta y Frambuesa alto en proteínas. Perfecto para la pérdida de peso o el desarrollo muscular, es cremoso, afrutado y sin culpa. Disfruta de un postre sencillo, sin necesidad de heladera, que satisface tus antojos dulces sin comprometer tus objetivos de salud.
Preparación
1
En un procesador de alimentos o licuadora, combina el queso ricotta, el eritritol y el extracto de vainilla. Licúa hasta que la mezcla esté completamente suave y cremosa, raspando los lados según sea necesario.
2
Muele suavemente o licúa ligeramente las frambuesas, dejando algunos trozos pequeños para la textura. No licúes demasiado, ya que quieres un efecto marmoleado, no un color uniforme.
3
Incorpora las frambuesas trituradas a la mezcla de ricotta. Mézclalas con una cuchara o espátula, creando hermosas vetas rosadas.
4
Vierte la mezcla en un recipiente apto para congelador. Tapa bien con una tapa o papel film, presionándolo directamente sobre la superficie del helado para evitar cristales de hielo.
5
Congela durante al menos 3-4 horas, o hasta que esté firme. Para obtener los mejores resultados, revuelve la mezcla cada hora durante las primeras 2 horas para lograr una consistencia más cremosa. Deja reposar unos minutos antes de servir para que se ablande ligeramente.
Valores nutricionales per serving
102
kcal
7g
protein
6g
carbs
5g
fat